viernes, 27 de octubre de 2017

LAS ELECCIONES DEL COARPE EN NÚMEROS Y PERFIL DEL ARQUEÓLOGO COLEGIADO


Cómo en todos procesos electorales, es fundamental conocer el perfil de los potenciales electores o votantes, según las variables de interés.

Así, hemos realizado un rápido estudio sobre la población de arqueólogos colegiados que este 14 de noviembre elegirán al Consejo Directivo Nacional (CDN) del Colegio Profesional de Arqueólogos del Perú (COARPE). Para esto y sobre la base de los datos disponibles, elegimos dos variables. La primera relacionada con la Sede Regional en la cual el colegiado se registró, y la segunda, por el sexo.

Antes, es necesario precisar las limitaciones de este pequeño estudio, las cuales están relacionadas a la actualización de los datos con los que se ha trabajado. Existe a la fecha del cierre de este artículo (27.10.2017), una padrón preliminar de votantes colegiados disponible en la página web del COARPE, el cual aún se encuentra en proceso de verificación por parte de la ONPE (http://coarpe.org/wp-content/uploads/2014/09/padron-electoral-preliminar.pdf), el mismo que nos indica la existencia de 938 arqueólogos habilitados para elegir y ser elegidos.

Sin embargo, dicha lista no cuenta con la los datos de procedencia del colegiado ni precisa el sexo, ambas, variables que emplearemos para este estudio.

En la búsqueda de datos que incorporen estas variables, ubicamos en la web una lista preliminar publicada por el COARPE en meses pasados[1], la cual cuenta con un registro de 1220 arqueólogos colegiados e indica sede regional de registro, más no el sexo. Esta última variable la establecimos haciendo una identificación según el nombre.

Por tanto, sobre la comparación de los dos grupos de datos, elegimos realizar el análisis con la lista de 1220 colegiados, existiendo una diferencia de 282 arqueólogos adicionales respecto al padrón preliminar que está siendo revisado por ONPE.

De lo expuesto, iniciamos el análisis de la primera variable referida a la distribución de colegiados por Sedes Regionales, cuyos datos se presentan en el siguiente cuadro:
CUADRO N°01
REGIÓN
DEPARTAMENTOS
CANTIDAD DE COLEGIADOS
%
CENTRO
LIMA, ICA, ANCASH, HUÁNUCO, CERRO DE PASCO, JUNÍN, AYACUCHO, HUANCAVELICA Y UCAYALI
546
44.8%
NORTE
TUMBES, PIURA, LAMBAYEQUE, LA LIBERTAD, CAJAMARCA, AMAZONAS, SAN MARTÍN Y LORETO
326
26.7%
SURESTE
APURIMAC, CUSCO, MADRE DE DIOS Y PUNO
292
23.9%
SUROESTE
AREQUIPA, MOQUEGUA Y TACNA
56
4.6%
TOTAL
1220
Fuente: COARPE / Elaboración: propia

Fuente: COARPE / Elaboración: propia

Los resultados establecen que existe un 44.8% de votantes colegiados que se concentran en la Sede Regional Centro, convirtiéndose en la primera sede de fuerza electoral. Se debe tomar en cuenta también que aquí se ubican Escuelas o Departamentos de Arqueología de las universidades de UNMSM, UNFV y PUCP en Lima; de UNSLG en Ica; de UNSCH en Ayacucho; además de una escuela de reciente creación en la UNASAM en Áncash.

Con 26.7% de votantes colegiados, la Sede de la Región Norte es la segunda con fuerza electoral. En ella se ubican dos universidades que tienen Escuelas de Arqueología, la UNT en la Libertad y la UNTRM en Amazonas, esta última de reciente creación.

En tercer lugar de fuerza electoral se ubica la Sede Regional Sureste con 23.9% de votantes. Aquí se encuentra la Escuela de Arqueología de la UNSAAC en la ciudad del Cusco.

En cuarto lugar con el 4.6% de votantes colegiados, se ubica la Sede Regional Suroeste en la cual hoy no existe ninguna escuela de arqueología.

Los datos también fueron estructurados en una segunda variable, sexo, los cuales se muestran a continuación:


Fuente: COARPE / Elaboración: propia

Aquí se establece que el un 57% (695) de votantes son hombres y el 43% (525) de votantes son mujeres.

Toda esta información información que define algunas características del perfil del votante colegiado, podría haber formado los criterios para estructurar una lista para el CDN, y en ese sentido, haber establecido que  los candidatos para Decano y Vicedecano, sean asumidos por un colega de la Sede Regional Centro y por un colega de la Sede Regional Sureste o Norte.

O, podríamos tener una lista con una distribución de cargos bajo las siguientes cuotas: 3 cargos para la Sede Regional Centro, 2 para la Sede Regional Norte, 2 para la Sede Regional Sureste y 1 para la Sede Regional Suroeste. Incluso nos atreveríamos a decir que los colegas aptos para votar egresados de la UNMSM, la UNT y UNSAAC, son los que podrían tener mayor preponderancia en las listas propuestas.

Asimismo, las cuotas de género debe ser un aspecto muy importante que se pudo haber tomado en cuenta para la conformación de las listas, ya que tenemos un 43% de los colegiados votantes que son mujeres.

La información expuesta puede ayudar a establecer una estrategia de campaña para saber a quiénes y cómo convencer por una opción determinada. Veremos la evolución de la campaña hasta el día 14 de noviembre, porque si bien los números y datos estadísticos nos pueden ayudar a proyectar la orientación del voto, resulta que muchas veces las propuestas por más bien estructuradas que estén, pueden ser reemplazadas por un voto emotivo que en nuestro caso, se alimentaría de reivindicaciones regionales o de origen de las casas de estudio respectivas.

martes, 17 de octubre de 2017

31 AÑOS DESPUÉS: COLEGIO PROFESIONAL DE ARQUEÓLOGOS DEL PERÚ, HACIA UN CAMBIO GENERACIONAL Y REVOLUCIÓN INSTITUCIONAL


Pasada la mitad de una década convulsionada por el terrorismo y las malas ideas económicas iniciadas con el golpe militar de 1968, se crea un 28 de noviembre de 1986 mediante Ley N° 24575 el Colegio Profesional de Arqueólogos del Perú, bajo los principios de autonomía institucional y ser la entidad que represente a los profesionales de la arqueología.

Casi 18 años después de su creación, el 31 de agosto de 2004, de conformidad con lo dispuesto en el Decreto Legislativo 560, la Ley N° 24575 y la Resolución Suprema 196-89-ED, se aprueba el Estatuto del COARPE.

Desde aquella fecha se dieron esfuerzos por consolidar institucionalmente al COARPE aunque no se logró inscribir ante la Superintendencia Nacional de Registros Públicos, al Consejo Directivo Nacional debido a fallas en el proceso de legalización, quedando una entidad gremial con un cuerpo directivo no reconocido por el Estado peruano.

A pocos meses de cumplir el COARPE 31 años de creación, el 23 de setiembre de 2017 el Comité Electoral elegido por Asamblea Nacional, convoca con fecha 14 de noviembre de este año a la elección del primer Consejo Directivo Nacional, proceso electoral que será supervisado y organizado por la ONPE y, acorde a los nuevos tiempos, empleando el voto electrónico.

Más de tres décadas significan definitivamente una brecha generacional entre quienes impulsaron la creación del COARPE y los que hoy están llamados a iniciar el camino de la consolidación institucional y sentar las bases para su desarrollo, bajo los principios de transparencia, eficiencia, predictibilidad y bienestar para el agremiado.

A la fecha existen 4 listas inscritas las cuales aún tienen que pasar por el tamiz de cumplir con todos los requisitos que establecen los Estatutos y el Reglamento Electoral, pero sobre todo, que los documentos entregados el día 9 de octubre (fecha de cierre de inscripciones) estén libres de irregularidades.

Descrito los antecedentes, existe un aspecto que debemos de tomar en cuenta y que es neurálgico en un proceso de institucionalidad que se considere “estar impulsada por profesionales”. Elegir en base a las propuestas y no por las antipatías (que pueden llegar al insulto y la difamación).

La lista que se acuse de seria y no improvisada, nos mostrará un Programa de Desarrollo Institucional (PEI) estructurado, con propuestas realizables en dos años de gestión y sin contenidos demagógicos. Dicho PEI debe responder a las siguientes preguntas:

¿Cuál es el estado situacional y los problemas identificados en el COARPE?
¿Cómo se propone resolver tales problemas?
¿Cuánto nos va a costar ejecutar las acciones para la resolución de los problemas?
¿De dónde se obtendrán los recursos financieros y no financieros para ejecutar el Programa?

A esto se incorporará un cronograma y el establecimiento de metas e indicadores para un control de la gestión de la lista ganadora.

Los lineamientos de las acciones que se ofrecerán en el PEI, deben de estar acorde a lo señalado en el artículo 5° del Estatuto, pero además, enmarcados en el contexto político-social-económico en el que se mueve la arqueología peruana. Así podríamos tener el siguiente esquema de gestión para el futuro Consejo Directivo Nacional 2018-2019:



Elaboración: propia


Los ofrecimientos deben de ser claros y precisos, sin discursos demagógicos, románticos o reivindicativos. Los profesionales esperamos cosas concretas y realizables. Así, sin lugar a dudas, en dos años de gestión, el primer Consejo Directivo Nacional principalmente sentará las bases para las futuras reformas estatutarias, presentará un PEI con proyección a mediano (5 años) y largo plazo (10 años) e iniciará la ejecución de accione estratégicas de corto plazo.

Por ejemplo, en el campo de lo cultural y científico, es vital la articulación entre la Academia y el Estado. Con la Academia, para posicionar al COARPE como articulador de las convenciones de la investigación arqueológica, debiendo de ser el ejecutor del Congreso Nacional de Arqueología; con el Estado, para fortalecer o impulsar políticas que apunten a una mayor inversión en la investigación, protección y promoción del patrimonio arqueológico.

En el campo de lo institucional se deberá trabajar a nivel del poder Ejecutivo para establecer que el registro de Colegiatura del COARPE sea el único medio para ejercer la profesión en el territorio peruano, debiéndose evaluar la desaparición del RNA o la transformación de su finalidad. Asimismo, el primer Consejo Directivo Nacional puede crear el cuerpo de peritos en arqueología para los casos especializados que requiera el Estado o las entidades privadas, generando un ingreso a la entidad

En lo social el COARPE puede establecer acuerdos con el sector privado a fin de mejorar el bienestar del agremiado, abordando el tema de seguros, recreación familiar, facilitación préstamos bancarios, entre otros. Y con la comunidad, el COARPE podría prestar servicios de asesoría de servicio social en temas de gestión de CIRAs, PMA, PEA, PRA; dictar capacitaciones en asuntos de protección y defensa del patrimonio, además de comunicar que el patrimonio arqueológico puede convertirse en un activo para la comunidad antes que un pasivo.

En lo profesional, es la oportunidad de terminar con la devaluación del profesional, haciendo cumplir el literal f) referido al aspecto profesional del artículo 5°, que indica: “Establecer la Tabla Mínima de Honorarios aplicables a cada una de las actividades de la profesión”. Además se podrían generar capacitaciones continuas para los agremiados en alianza estratégica con las universidades e inversionista privado.

Sin duda, hemos iniciado el cambio y la revolución institucional gremial de la arqueología peruana, la cual debe ser conducida por la nuevas generaciones, con integrantes libres de discriminación por credo o filiación política, y desde luego, alejados de intereses económicos, elitistas o centralistas.

Éxitos a todos mis colegas este 14 de noviembre y que gane la mejor propuesta y no el golpe bajo o la difamación.