martes, 19 de enero de 2016

CONSTRUYENDO EL MUNA, DESMANTELANDO EL MUSEO DE PUEBLO LIBRE Y LA MEMORIA DE TELLO.

Asistimos en los días finales del año 2015, a la jugada que hace la Sra. Diana Álvarez Calderón, Ministra de Cultura, por encargo del Sr. Ollanta Humala, en la que, habiéndose desestimado a mitad de año el presupuesto para dar continuidad al proyecto de construcción del Museo Nacional de Arqueología de Lurín, conocido en el enclaustrado ambiente cultural de esta gestión como MUNA, decidieron en fechas navideñas, cuando todos estábamos distraídos, asignar y devengar la suma de S/. 440’086,245 (http://apps5.mineco.gob.pe/transparencia/Navegador/default.aspx?y=2015&ap=Proyecto) para la construcción dela “primera etapa” de este edificio, monto que no había sido presupuestado para ese año.

Las razones de nuestra oposición a tal despropósito de GASTO público, pues no la consideramos una inversión, son: a) inadecuada ubicación, cercana al mar que aportará alta humedad para el material arqueológico de cientos y miles de años; b) alejarán la cultura de las mayorías al llevar el Museo Nacional a más de 50 km del centro de la ciudad, al cual llegarán turistas extranjeros y aquellos nacionales que tengan vehículo particular, confirmando que este gobierno ha profundizado la elitización de la cultura; c) se romperá el centro cultural del Perú, ubicado en el distrito de San Borja, en donde se emplaza el Teatro Nacional, la Biblioteca Nacional,  el Museo de la Nación, el Ministerio de Cultura y la Estación la Cultura del Metro de Lima (con el cual TODOS podemos llegar); d) elevada inversión en obras civiles dado que el terreno en el que se construirá es arenoso y con una alta concentración de humedad por la proximidad de la napa freática; e) se construirá dentro de la zona intangible del monumento arqueológico de Pachacamac, poniendo en riesgo que este importante centro religioso del mundo andino, no postule en el futuro a la lista de Patrimonio de la Humanidad; y un largo etc, etc, etc.

Pero a todo ello se ha de sumar lo que históricamente es lo más grave: se desmantelará el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia de Pueblo Libre (MNAAHPL), cuya vigencia y colecciones hoy son gracias al padre de la arqueología peruana,  Julio Cesar Tello Rojas quien asume su dirección en 1945. Es decir, su memoria y obra diluida por dos funcionarios y burócratas de la segunda década del siglo XXI, que cumplen el capricho de un Presidente que ante la ausencia de obras trascendentales, pretende dejar su huella con un despropósito en el sector Cultura, el que menos interés ha tenido en su gestión.

En los últimos 15 años, el Estado ha ejecutado para el MNAAHPL sólo dos proyectos de inversión pública (PIP). Estos son, el PIP de mejoramiento de la sala Paracas por un valor ejecutado de S/. 1’060,693.67 (88.5% del monto total) y el PIP del servicio de la Quinta del Virrey con una inversión ejecutada de S/. 1’011,248.76 (70.7% del monto total).

CUADRO N° 01


Elaboración propia / Fuente: Aplicativo consulta amigable del MEF

Entonces, el emblemático museo de Julio C. Tello en los tres últimos lustros ha recibido S/. 2’071,942.43, monto que equivale al 0.47% de lo que ya desembolso este gobierno para el MUNA y a la vez es el 0.40% de lo que costaría la totalidad de la obra (S/. 516’952,273).
Si así está el museo arqueológico más importante del Perú, por su valor histórico y al ser legado de uno de los científicos peruanos más grandes del siglo XX, imaginemos como será en los museos de las regiones, aunque algunos no lo hacemos, pues ya hemos comprobado con visitas, sus precarias condiciones.
Las piezas arqueológicas del Museo de Pueblo Libre serán trasladadas al MUNA, seguro para ser presas de la humedad freática y marina de Lurín, además de alejarlas de los escolares de Lima norte, Lima este, Lima centro y el Callao.
Con el 10% de lo que el sr. Humala y compañía han gastado, se hubiera intervenido integralmente todo el Museo de Pueblo Libre, para mejorar sus salas de exposiciones, mejorar y ampliar sus gabinetes y laboratorios, incrementar su promoción y difusión; pero lo más importante, ampliar su producción científica.
Así, el Museo de Pueblo Libre se convertiría en el MUSEO NACIONAL DE LOS ORÍGENES DE LA CIVILIZACIÓN AMERICANA, en homenaje eterno a Julio Cesar Tello Rojas.
Sr. Humala y Diana Álvarez Calderón, pasarán a la historia no por construir un elefante Blanco en Lurín, sino por hacer mal uso de los recursos públicos en detrimento del patrimonio arqueológico de todos los peruanos. La memoria de Tello y la arqueología peruana, merecían un mejor trato.

PD: Es posible aún detener este atentado contra el futuro del patrimonio arqueológico, pues todavía no se ha lanzado el proceso de licitación, que estará a cargo de la UNOPS (United Nations Office for Project Services) de la ONU, por encargo del Ministerio de Cultura que ya le de ha otorgado mas de S/. 440 millones.