miércoles, 18 de mayo de 2016

UNA COMISIÓN SECTORIAL DE MUSEOS EN EL “PALACIO CULTURAL DE SAN BORJA”


El pasado 12 de mayo del presente, se emitió la Resolución Ministerial N°188-2016-MC con la que se formaliza la conformación de la “Comisión Sectorial del Sistema Nacional de Museos”, de naturaleza temporal, con el fin de contribuir al fortalecimiento del Sistema Nacional de Museos del Perú.

Está conformado por los funcionarios de 7 órganos del Ministerio de Cultura y 11 personas del ámbito académico y de la macrogestión cultural (acciones en los niveles de políticas y gestión pública o del gran sector privado), muchos de ellos, figuras individuales que no se presentan con respaldo institucional propio.

La comisión, tal como está compuesta, tiene un perfil centralista y de una limitada representatividad de estamentos de la dinámica cultural del Perú. Así, desde nuestro entender, sustentado en una participación descentralizada y pluriestamental para la planificación gubernamental de la cultura, debieron estar en esta comisión representantes de las escuelas de arqueología de las universidades peruanas, agrupados quizás por macroregiones; un representante de los gobiernos regionales y de los gobiernos locales; y un representante de colectivos de gestores culturales (microgestión cultural).

No apuntamos a plantear una burocratización de la comisión, sino que las funciones para la cual ha sido creada con respecto al sistema de museos (que son: emitir opinión técnica, diagnosticar, presentar propuestas de guión museográfico, establecer estrategias de financiamiento, planificar, organizar, gestionar cooperación, elaborar propuestas técnicas normativas, entre otras que dicta el artículo 3 de la Resolución), podrían tener la inclusión de voces institucionales no a nivel de consulta, sino para la toma de decisiones de definición de propuestas que tengan como fin, solucionar problemas o mejorar la administración o elevar la calidad de gerencia de los museos en el Perú.

¿Acaso la administración actual de la Sra. Ministra Diana Álvarez Calderón, no aprendió con su fallido D.L. 1198, que era importante escuchar y hacer partícipe de las decisiones en materia de políticas culturales a las autoridades regionales, locales y colectivos de gestores culturales? Parece que no.

Los cambios positivos e innovadores en cultura antes de su puesta en marcha, deben contar con el empoderamiento de la población para ser sostenibles y que sumando a las autoridades locales, adquieran la fuerza política suficiente a efectos que ningún grupo de congresistas desinteresados de la cultura, pueda desbaratarlos fácilmente.

Si hubiese un política descentralizadora que esta Comisión deba tomar en cuenta, sería una fuerte inversión en los próximos años en materia de infraestructura y equipamiento de museos, no sólo capitalinos, sino también regionales.

Así, podría plantearse un agresivo programa de creación y mejoramiento de Museos Nacionales y Macroregionales, financiado con presupuesto público para una mayor y mejor infraestructura museística, con miras al Bicentenario de la Independencia del Perú (2021) e Independencia Americana (2024), y posicionando al sector cultura con inversiones que aportarán al crecimiento económico del Perú, además de contribuir al cierre de brechas de la infraestructura nacional.


Este programa de inversión en museos, podría estar sustentado en la siguiente propuesta:
MUSEOS NACIONALES
Monto de inversión s/.
 Museo Nacional del Bicentenario
              100,000,000.00
 Museo Nacional de Bellas Artes
                50,000,000.00
 Museo de Los Orígenes de la Civilización Americana “Julio Cesar Tello Rojas” (En el actual MNAAH en Pueblo Libre – Lima).
                20,000,000.00
 Museo de la migración afroperuana y peruano-oriental
                20,000,000.00
 Museo de la Integración cultural “El Chinchorro” (en el terreno que nuestro país tiene en Arica- Chile).
                30,000,000.00
Total inversión nacional
220,000,000.00
MUSEOS MACROREGIONALES

Museo Macroregional Nor-orinetal Chachapoyas
 20,000,000.00
Museo Macroregional del Mantaro en Junín
 20,000,000.00
Museo Macroregional de la Costa Sur en Ica
 20,000,000.00
Museo Macroregional del Altiplano en Puno
 20,000,000.00
Museo Macroregional de la Independencia Americana en Ayacucho
 30,000,000.00
Museo Macroregional de la Amazonía en Iquitos
 30,000,000.00
Total inversión regional
140,000,000.00
*Adaptación de la propuesta de la comisión de Plan de Gobierno para el sector cultura 2016-2021, del Partido Aprista Peruano.

Aquí se tendría una inversión estimada total de S/. 360’000,000.00 (que representa el 69.6% aproximadamente del costo del MUNA, el cual ha sido determinado en S/. 516’952,273), que apuntaría a no concentrar la inversión en Lima, sino a distribuirla en las regiones, creando, mejorando o consolidando, nuevos ejes de turismo cultural más allá de Lima y Cusco; o como alguna vez nos mencionó nuestro amigo, el Arquitecto Yoshio Cano, que: “estos museos serían espacios neutrales en donde la población y los gobernantes dialoguen para llegar a acuerdos de desarrollo local, o resolver diferencias ante un conflicto social”.

Sin las voces de las regiones y estamentos especializados de la comunidad que ejercen fuera del Ministerio de Cultura, tengo la impresión de estar frente a una Comisión que es el “reparto concentrado” del poder del sector cultura, expresado en el mismo grupo reducido de personas (salvo excepciones), que dirigen los destinos e intereses del sector desde el gobierno del Presidente Alejandro Toledo, que se mantuvieron con el gobierno Aprista y, que luego de 5 años de gobierno del Presidente Humala, se encuentran fortalecidos.


Rompamos ese cascarón al cual se refiere mi colega Luis Flores (https://luisarqueo.lamula.pe/2016/05/17/bienvenida-comision-de-museos-pero-rompamos-ya-el-cascaron/luisarqueo/), y preparémonos para ser críticos-constructivos con quienes por años, se han concentrado en el “Palacio cultural de San Borja”, sede hoy, del Gobierno de la cultura.

martes, 15 de marzo de 2016

CREACIÓN DE LA SUPERINTENDENCIA DE ARQUEOLOGÍA E HISTORIA DEL PERÚ- SUARH

La oportunidad de hacer un viaje por algunos países de Europa, se dio a mitad del año 2015. Pude recorrer la ciudad de Madrid, en la cual observé el trato que se le daba a los edificios históricos, conservando sus fachadas y  realizando remodelaciones internas.

En Atenas, los griegos han hecho de esta una ciudad en la que se respira arqueología, donde los restos de las antiguas sociedades forman parte de la configuración arquitectónica del Metro, y en la que se puede caminar sobre láminas de vidrio transparente para observar las evidencias de antiguas estructuras excavadas debajo de los museos  en incluso de casas privadas. Definitivamente, un excelente ejemplo de convivencia armónica entre el pasado y el presente, llevado adelante por el Estado.

Berlín, París y Barcelona tienen otra dinámica cultural distinta en la que no predomina lo arqueológico, pero si un extraordinario itinerario de histórica arquitectura, arte moderno y huellas de acontecimientos que marcaron a la humanidad. Definitivamente, cinco ciudades de países cuyos gobiernos comprendieron hace mucho, que el patrimonio cultural es un activo que impulsa el desarrollo económico y social.

Mención aparte lo que logré conocer en la capital del Imperio Romano, la sexta ciudad visitada. Me llamó la atención la presencia de una entidad del Estado Italiano, la Superintendencia de Arqueología. De la información que recabé in situ y otras complementarias existentes en el portal web del Ministerio de Patrimonio Cultural y Actividades, y Turismo (http://www.beniculturali.it/mibac/export/MiBAC/sito-MiBAC/MenuPrincipale/Ministero/La-struttura-organizzativa/index.html), es uno de los órganos del Ministerio de Cultura cuyas funciones están relacionadas con la regulación, fiscalización y autorización de las actividades que se den sobre los monumentos arqueológicos e históricos en una zona geográfica específica.

Para el caso de la ciudad de Roma, dado su inmenso recurso arqueológico, se ha creado la “Superintendencia Especial para el Coliseo Romano, el Museo Nacional Romano y el área arqueológica de Roma”. Existen además otras 17 Superintendencias de arqueología  cuyas competencias e influencia administrativa se rigen en áreas geográficas determinadas.

Aquí puedo rescatar dos aspectos de esta entidad pública: 1) es un símbolo de fuerte institucionalidad del patrimonio cultural, y 2) es una eficiente forma descentraliza y especializada para proteger y promover el patrimonio arqueológico.

En el Perú, de una riqueza comparable con otros focos civilizatorios a nivel mundial al igual que Italia, el gran problema es la destrucción del patrimonio cultural. Esto debido a una deficiente gestión de los recursos públicos y a una muy débil institucional pública de la cultura.

Debemos reconocer que han existido avances y logros aislados en estos dos aspectos, pero que a la fecha carecen de articulación en políticas a mediano y largo plazo para la gestión, en específico, de los bienes arqueológicos e históricos. Entonces, a partir de la experiencia personal descrita y teniendo en cuenta nuestro contexto social, consideramos que la solución al problema está en una acción que englobe ambos aspectos: la creación de la Superintendencia de Arqueología e Historia (SUARH). 

La SUARH tendrá como finalidad dar un impulso a la gestión descentralizada del patrimonio arqueológico e histórico y fortalecer su institucionalidad cultural desde el Estado.
Será un órgano de alta especialización que estaría adscrito al Ministerio de Cultura, teniendo autonomía presupuestal, funcional, técnica y administrativa.

Estará dentro de sus funciones generales la regulación, fiscalización y administración de los monumentos arqueológicos e históricos, bajo principios de gestión por resultados, gobierno abierto (e-goverment), incentivos y desconcentración administrativa.
Sobre los principios de desconcentración y descentralización,  existirían 13 Superintendencias, las mismas que tendrían competencia sobre un territorio determinado, definido por uno o más jurisdicciones de la actual delimitación política por departamentos. Esta agrupación la sustentamos en las experiencias previas de regionalización, desde la colonia hasta la última de 1987.

La Superintendencia también tendría a cargo a las Unidades Ejecutoras existentes y las otras que se crearían, a efectos de ejercer un mayor control en sus gestiones, control que tendrán como finalidad asegurar que se alcancen los resultados e impacto social sobre las áreas intervenidas.

En el siguiente cuadro se establece la propuesta de la distribución administrativa de la Superintendencia:
SUPERINTENDENCIA REGIONAL
DEPARTAMENTOS ACTUALES
SEDE CENTRAL
SEDE DEPARTAMENTAL
SUARH I
Tumbes y Piura
Piura
Tumbes
SUARH II
La Libertad
La Libertad
 La Libertad
SUARH III
Lambayeque, Cajamarca y Amazonas
Cajamarca
Lambayeque y Amazonas
SUARH IV
Loreto y San Martín
Loreto
San Martín
SUARH V
Ancash
Ancash

SUARH VI
Huánuco, Junín y Pasco
Junín
Huánuco y Pasco
SUARH VII (*)
Lima provincias
Huacho
Huarochirí y Cañete
SUARH VIII
Lima Metropolitana y Callao
Lima Metropolitana
Callao
SUARH IX
Ica, Huancavelica y Ayacucho
Ayacucho
Ica y Huancavelica
SUARH X
Cusco, Apurímac y Madre de Dios
Cusco
Apurímac y Madre de Dios
SUARH XI
Ucayali
Ucayali

SUARH XII
Arequipa, Moquegua y Tacna
Arequipa
Moquegua y Tacna
SUARH XIII
Puno
Puno

*Se establece a nivel de provincias por las condiciones geográficas y políticas existentes

Las actuales 24 Direcciones Desconcentradas de Cultura (DDCs) quedarían como órganos encargados de la ejecución de las políticas culturales nacionales en lo referente a Industrias Culturales, Artes Creativas e Interculturalidad, en el espacio departamental que le corresponda. Las funciones que actualmente desarrolla para patrimonio arqueológico e histórico pasarían a la SUARH.

El Superintendente estará a cargo de la SUARH y será designado por el Ministro de Cultura, a quien deberá de  presentar sus reportes e iniciativas de acción para la mejora de la gestión.

La SUARH al ser especializado y con autonomía administrativa y financiera, podrá emitir resoluciones en el ámbito de su competencia territorial. Para ello estará dotada de profesionales con altos niveles técnicos y éticos, que serían  seleccionados en procesos de concurso público y bajo el principio de meritocracia, siendo para ello la Autoridad Nacional de Servicio Civil (SERVIR) la responsable del proceso de selección.


El Perú es testigo cada día de una fuerte presión sobre la conservación de su patrimonio, el cual es percibido como un “bien pasivo” para los intereses comunales, para la  inversión pública y con más fuerza para la inversión privada. La SUARH, por tanto, buscará convertir al patrimonio arqueológico e histórico en un “bien activo”, haciendo de la sanción un mecanismo de última instancia como medida de protección, estando en primera línea, el fomento y aplicación de incentivos a buenas prácticas en su protección y difusión, que realizarían ciudadanos o entidades públicas y privadas.

martes, 19 de enero de 2016

CONSTRUYENDO EL MUNA, DESMANTELANDO EL MUSEO DE PUEBLO LIBRE Y LA MEMORIA DE TELLO.

Asistimos en los días finales del año 2015, a la jugada que hace la Sra. Diana Álvarez Calderón, Ministra de Cultura, por encargo del Sr. Ollanta Humala, en la que, habiéndose desestimado a mitad de año el presupuesto para dar continuidad al proyecto de construcción del Museo Nacional de Arqueología de Lurín, conocido en el enclaustrado ambiente cultural de esta gestión como MUNA, decidieron en fechas navideñas, cuando todos estábamos distraídos, asignar y devengar la suma de S/. 440’086,245 (http://apps5.mineco.gob.pe/transparencia/Navegador/default.aspx?y=2015&ap=Proyecto) para la construcción dela “primera etapa” de este edificio, monto que no había sido presupuestado para ese año.

Las razones de nuestra oposición a tal despropósito de GASTO público, pues no la consideramos una inversión, son: a) inadecuada ubicación, cercana al mar que aportará alta humedad para el material arqueológico de cientos y miles de años; b) alejarán la cultura de las mayorías al llevar el Museo Nacional a más de 50 km del centro de la ciudad, al cual llegarán turistas extranjeros y aquellos nacionales que tengan vehículo particular, confirmando que este gobierno ha profundizado la elitización de la cultura; c) se romperá el centro cultural del Perú, ubicado en el distrito de San Borja, en donde se emplaza el Teatro Nacional, la Biblioteca Nacional,  el Museo de la Nación, el Ministerio de Cultura y la Estación la Cultura del Metro de Lima (con el cual TODOS podemos llegar); d) elevada inversión en obras civiles dado que el terreno en el que se construirá es arenoso y con una alta concentración de humedad por la proximidad de la napa freática; e) se construirá dentro de la zona intangible del monumento arqueológico de Pachacamac, poniendo en riesgo que este importante centro religioso del mundo andino, no postule en el futuro a la lista de Patrimonio de la Humanidad; y un largo etc, etc, etc.

Pero a todo ello se ha de sumar lo que históricamente es lo más grave: se desmantelará el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia de Pueblo Libre (MNAAHPL), cuya vigencia y colecciones hoy son gracias al padre de la arqueología peruana,  Julio Cesar Tello Rojas quien asume su dirección en 1945. Es decir, su memoria y obra diluida por dos funcionarios y burócratas de la segunda década del siglo XXI, que cumplen el capricho de un Presidente que ante la ausencia de obras trascendentales, pretende dejar su huella con un despropósito en el sector Cultura, el que menos interés ha tenido en su gestión.

En los últimos 15 años, el Estado ha ejecutado para el MNAAHPL sólo dos proyectos de inversión pública (PIP). Estos son, el PIP de mejoramiento de la sala Paracas por un valor ejecutado de S/. 1’060,693.67 (88.5% del monto total) y el PIP del servicio de la Quinta del Virrey con una inversión ejecutada de S/. 1’011,248.76 (70.7% del monto total).

CUADRO N° 01


Elaboración propia / Fuente: Aplicativo consulta amigable del MEF

Entonces, el emblemático museo de Julio C. Tello en los tres últimos lustros ha recibido S/. 2’071,942.43, monto que equivale al 0.47% de lo que ya desembolso este gobierno para el MUNA y a la vez es el 0.40% de lo que costaría la totalidad de la obra (S/. 516’952,273).
Si así está el museo arqueológico más importante del Perú, por su valor histórico y al ser legado de uno de los científicos peruanos más grandes del siglo XX, imaginemos como será en los museos de las regiones, aunque algunos no lo hacemos, pues ya hemos comprobado con visitas, sus precarias condiciones.
Las piezas arqueológicas del Museo de Pueblo Libre serán trasladadas al MUNA, seguro para ser presas de la humedad freática y marina de Lurín, además de alejarlas de los escolares de Lima norte, Lima este, Lima centro y el Callao.
Con el 10% de lo que el sr. Humala y compañía han gastado, se hubiera intervenido integralmente todo el Museo de Pueblo Libre, para mejorar sus salas de exposiciones, mejorar y ampliar sus gabinetes y laboratorios, incrementar su promoción y difusión; pero lo más importante, ampliar su producción científica.
Así, el Museo de Pueblo Libre se convertiría en el MUSEO NACIONAL DE LOS ORÍGENES DE LA CIVILIZACIÓN AMERICANA, en homenaje eterno a Julio Cesar Tello Rojas.
Sr. Humala y Diana Álvarez Calderón, pasarán a la historia no por construir un elefante Blanco en Lurín, sino por hacer mal uso de los recursos públicos en detrimento del patrimonio arqueológico de todos los peruanos. La memoria de Tello y la arqueología peruana, merecían un mejor trato.

PD: Es posible aún detener este atentado contra el futuro del patrimonio arqueológico, pues todavía no se ha lanzado el proceso de licitación, que estará a cargo de la UNOPS (United Nations Office for Project Services) de la ONU, por encargo del Ministerio de Cultura que ya le de ha otorgado mas de S/. 440 millones.