martes, 15 de marzo de 2016

CREACIÓN DE LA SUPERINTENDENCIA DE ARQUEOLOGÍA E HISTORIA DEL PERÚ- SUARH

La oportunidad de hacer un viaje por algunos países de Europa, se dio a mitad del año 2015. Pude recorrer la ciudad de Madrid, en la cual observé el trato que se le daba a los edificios históricos, conservando sus fachadas y  realizando remodelaciones internas.

En Atenas, los griegos han hecho de esta una ciudad en la que se respira arqueología, donde los restos de las antiguas sociedades forman parte de la configuración arquitectónica del Metro, y en la que se puede caminar sobre láminas de vidrio transparente para observar las evidencias de antiguas estructuras excavadas debajo de los museos  en incluso de casas privadas. Definitivamente, un excelente ejemplo de convivencia armónica entre el pasado y el presente, llevado adelante por el Estado.

Berlín, París y Barcelona tienen otra dinámica cultural distinta en la que no predomina lo arqueológico, pero si un extraordinario itinerario de histórica arquitectura, arte moderno y huellas de acontecimientos que marcaron a la humanidad. Definitivamente, cinco ciudades de países cuyos gobiernos comprendieron hace mucho, que el patrimonio cultural es un activo que impulsa el desarrollo económico y social.

Mención aparte lo que logré conocer en la capital del Imperio Romano, la sexta ciudad visitada. Me llamó la atención la presencia de una entidad del Estado Italiano, la Superintendencia de Arqueología. De la información que recabé in situ y otras complementarias existentes en el portal web del Ministerio de Patrimonio Cultural y Actividades, y Turismo (http://www.beniculturali.it/mibac/export/MiBAC/sito-MiBAC/MenuPrincipale/Ministero/La-struttura-organizzativa/index.html), es uno de los órganos del Ministerio de Cultura cuyas funciones están relacionadas con la regulación, fiscalización y autorización de las actividades que se den sobre los monumentos arqueológicos e históricos en una zona geográfica específica.

Para el caso de la ciudad de Roma, dado su inmenso recurso arqueológico, se ha creado la “Superintendencia Especial para el Coliseo Romano, el Museo Nacional Romano y el área arqueológica de Roma”. Existen además otras 17 Superintendencias de arqueología  cuyas competencias e influencia administrativa se rigen en áreas geográficas determinadas.

Aquí puedo rescatar dos aspectos de esta entidad pública: 1) es un símbolo de fuerte institucionalidad del patrimonio cultural, y 2) es una eficiente forma descentraliza y especializada para proteger y promover el patrimonio arqueológico.

En el Perú, de una riqueza comparable con otros focos civilizatorios a nivel mundial al igual que Italia, el gran problema es la destrucción del patrimonio cultural. Esto debido a una deficiente gestión de los recursos públicos y a una muy débil institucional pública de la cultura.

Debemos reconocer que han existido avances y logros aislados en estos dos aspectos, pero que a la fecha carecen de articulación en políticas a mediano y largo plazo para la gestión, en específico, de los bienes arqueológicos e históricos. Entonces, a partir de la experiencia personal descrita y teniendo en cuenta nuestro contexto social, consideramos que la solución al problema está en una acción que englobe ambos aspectos: la creación de la Superintendencia de Arqueología e Historia (SUARH). 

La SUARH tendrá como finalidad dar un impulso a la gestión descentralizada del patrimonio arqueológico e histórico y fortalecer su institucionalidad cultural desde el Estado.
Será un órgano de alta especialización que estaría adscrito al Ministerio de Cultura, teniendo autonomía presupuestal, funcional, técnica y administrativa.

Estará dentro de sus funciones generales la regulación, fiscalización y administración de los monumentos arqueológicos e históricos, bajo principios de gestión por resultados, gobierno abierto (e-goverment), incentivos y desconcentración administrativa.
Sobre los principios de desconcentración y descentralización,  existirían 13 Superintendencias, las mismas que tendrían competencia sobre un territorio determinado, definido por uno o más jurisdicciones de la actual delimitación política por departamentos. Esta agrupación la sustentamos en las experiencias previas de regionalización, desde la colonia hasta la última de 1987.

La Superintendencia también tendría a cargo a las Unidades Ejecutoras existentes y las otras que se crearían, a efectos de ejercer un mayor control en sus gestiones, control que tendrán como finalidad asegurar que se alcancen los resultados e impacto social sobre las áreas intervenidas.

En el siguiente cuadro se establece la propuesta de la distribución administrativa de la Superintendencia:
SUPERINTENDENCIA REGIONAL
DEPARTAMENTOS ACTUALES
SEDE CENTRAL
SEDE DEPARTAMENTAL
SUARH I
Tumbes y Piura
Piura
Tumbes
SUARH II
La Libertad
La Libertad
 La Libertad
SUARH III
Lambayeque, Cajamarca y Amazonas
Cajamarca
Lambayeque y Amazonas
SUARH IV
Loreto y San Martín
Loreto
San Martín
SUARH V
Ancash
Ancash

SUARH VI
Huánuco, Junín y Pasco
Junín
Huánuco y Pasco
SUARH VII (*)
Lima provincias
Huacho
Huarochirí y Cañete
SUARH VIII
Lima Metropolitana y Callao
Lima Metropolitana
Callao
SUARH IX
Ica, Huancavelica y Ayacucho
Ayacucho
Ica y Huancavelica
SUARH X
Cusco, Apurímac y Madre de Dios
Cusco
Apurímac y Madre de Dios
SUARH XI
Ucayali
Ucayali

SUARH XII
Arequipa, Moquegua y Tacna
Arequipa
Moquegua y Tacna
SUARH XIII
Puno
Puno

*Se establece a nivel de provincias por las condiciones geográficas y políticas existentes

Las actuales 24 Direcciones Desconcentradas de Cultura (DDCs) quedarían como órganos encargados de la ejecución de las políticas culturales nacionales en lo referente a Industrias Culturales, Artes Creativas e Interculturalidad, en el espacio departamental que le corresponda. Las funciones que actualmente desarrolla para patrimonio arqueológico e histórico pasarían a la SUARH.

El Superintendente estará a cargo de la SUARH y será designado por el Ministro de Cultura, a quien deberá de  presentar sus reportes e iniciativas de acción para la mejora de la gestión.

La SUARH al ser especializado y con autonomía administrativa y financiera, podrá emitir resoluciones en el ámbito de su competencia territorial. Para ello estará dotada de profesionales con altos niveles técnicos y éticos, que serían  seleccionados en procesos de concurso público y bajo el principio de meritocracia, siendo para ello la Autoridad Nacional de Servicio Civil (SERVIR) la responsable del proceso de selección.


El Perú es testigo cada día de una fuerte presión sobre la conservación de su patrimonio, el cual es percibido como un “bien pasivo” para los intereses comunales, para la  inversión pública y con más fuerza para la inversión privada. La SUARH, por tanto, buscará convertir al patrimonio arqueológico e histórico en un “bien activo”, haciendo de la sanción un mecanismo de última instancia como medida de protección, estando en primera línea, el fomento y aplicación de incentivos a buenas prácticas en su protección y difusión, que realizarían ciudadanos o entidades públicas y privadas.